Injerto de cejas: arte, diseño y ciencia en la restauración capilar

Introduction

La ceja cumple una función fundamental: enmarca la mirada, define la expresión facial y contribuye al balance estético. La pérdida parcial o total de cejas puede deberse a causas congénitas, traumáticas, cicatriciales, enfermedades dermatológicas o alopecias específicas. El injerto de cejas se ha consolidado como una opción quirúrgica segura y efectiva cuando se realiza por un especialista entrenado.

¿Cuándo considerar un injerto de ceja?

Las indicaciones más frecuentes son:
• Alopecia secundaria a depilación crónica, tatuajes o micropigmentación.
• Alopecia cicatricial (trauma, quemaduras, cirugía).
• Alopecia frontal fibrosante con afectación de cejas (una vez estabilizada la enfermedad).
• Tricotilomanía en remisión.
• Pacientes con deseos estéticos de mayor densidad o redefinición de forma.

Técnica quirúrgica: precisión milimétrica

El procedimiento se basa en el trasplante de unidades foliculares de un solo cabello, habitualmente obtenidas mediante técnica FUE del cuero cabelludo occipital o región periauricular (donde los cabellos son más finos y de calibre similar al de la ceja).

Pasos fundamentales:
1. Diseño individualizado: se define la forma según sexo, simetría facial y preferencias del paciente. Las cejas femeninas tienden a ser más arqueadas y delgadas; las masculinas, más rectas y densas.
2. Extracción de injertos: se obtienen con micropunches (0.7–0.9 mm) para reducir cicatrices.
3. Implantación: cada folículo se coloca con angulación extremadamente baja (10–15°) y dirección paralela a la piel, siguiendo el patrón natural (hacia arriba en la cabeza medial, hacia afuera en el cuerpo y hacia abajo en la cola).
4. Postoperatorio: cuidados incluyen evitar fricción, antibióticos y seguimiento cercano.

La densidad habitual oscila entre 200–400 injertos por ceja, según el grado de pérdida.

Resultados y expectativas

El crecimiento comienza entre el 3.er y 4.º mes y alcanza resultados definitivos a los 9–12 meses. Los folículos trasplantados mantienen la velocidad de crecimiento original (más rápida que la del pelo de ceja nativo), por lo que requieren recorte periódico.

Estudios recientes muestran altos índices de satisfacción estética y funcional, siempre que la técnica respete la anatomía natural. La elección adecuada del paciente y la ejecución meticulosa son factores clave para evitar resultados artificiales.

Conclusión

El injerto de cejas combina ciencia y arte: requiere conocimiento en tricología, dominio quirúrgico y sensibilidad estética. ofrece resultados naturales y duraderos que transforman la expresión y la autoestima del paciente.

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